jueves, 16 de octubre de 2014

Perdida: ¿culpable o inocente?

Una misteriosa desaparición, enredos mediáticos y un viaje perverso a la mente de esta pareja hipnótica made in Fincher. "Perdida": la última creación del monstruo que se oculta detrás de "House of cards", "Pecados Capitales", "El club de la pelea" entre otras masterpieces , araña el top five de la cartelera de las marquesinas porteñas y ya lidera la taquilla en los Estados Unidos.




En 1983 Glenn Ford, fue acusado y condenado por el estado de Luisana a la pena de muerte por el asesinato de Isadore Rozeman, para quien trabajaba ocasionalmente en una joyería en la ciudad de Shreveport. Durante el juicio fue juzgado, siendo afroamericano, por un jurado compuesto íntegramente por blancos, defendido por un abogado experto en legislación energética que el estado le asignó y culpado sin testigos ni armas que lo incriminaran.

El tiempo que duró el juicio, y con la posterior condena, los medios mostraron su rostro y los de su familia al lado de la palabra "asesino", desnudaron su intimidad y la de los suyos y la hicieron pedazos pidiendo la pena de muerte, con los miles de activistas desquiciados que la apoyan en el estado de Luisana, uno de los 32 estados norteamericanos en los que la pena capital es legal.

La pena de muerte es legal también en Missouri, la ciudad que vio a Nick Dunne (Ben Affleck), un periodista que ha perdido su empleo y su esposa Amy (Rosamund Pike), una joven enigmática que diseña test de personalidad para revistas; enamorarse hace cinco años atrás. Ambos personajes, nacen de la pluma de Gillian Flynn, en la homónima "Perdida", la novela que arrasó el mercado literario del 2012 en Estados Unidos y con él los elogios de la crítica.

David Fincher embarcado en la difícil empresa de llevarla a la pantalla grande, munido del brillante guion de Flynn, cuenta esta historia que empieza la noche del quinto aniversario de los Dunne, noche en que misteriosamente y sin previo aviso, Amy simplemente pareciera esfumarse. No responde al teléfono, no ha dejado mensajes ni se ha comunicado con nadie. Cuando Nick da aviso a la policía, la presión de los medios, sumada a la tensión social que suscita el caso, hace que se convierta en el principal sospechoso del asesinato de su esposa.

A pesar de que no hay rastros de su existencia, ella sigue presente en cada una de las pistas que le ha dejado en la "búsqueda del tesoro" que organizan para cada aniversario. Cada pista, además de acercarlo un paso a su paradero, es la cínica confesión de su ferviente devoción: es ella y ninguna otra, quien le habla desde su prosa elegante y su presencia magnética; la misma que lo supo enamorar hace 5 años atrás cuando decidieron ser "el uno para el otro, felices por siempre, hasta que la muerte los separe".

La voz de Amy encarnada por Rosamund Pike, que de seguro se llevará más de una mención; destilando amores y odios en un diario que escribe con la tinta de los colores que su humor le dicta, y la de Nick mediada por la prensa que no lo deja salir de su casa, por la policía que lo incrimina desde el primer día, por los vecinos y cuanto ser humano haya encendido un instante el televisor; se unen en este coro enfermizo y excitante que interpela al espectador, socavando la incertidumbre que reina en el thriller hasta el último minuto.

Los días pasan y el dedo acusador apunta a Nick, que habrá en menos de una semana mutado, por su extraño comportamiento y la magia de la comunicación, de un esposo abnegado y preocupado a un pederasta incestuoso, y un asesino.

¿Es culpable Nick Dunne de la desaparición de su esposa? Ford fue liberado y exonerado de todo cargo y culpa, en marzo de 2014, después de 30 años de prisión, cuando el juzgado estableció finalmente que no había pruebas concluyentes que indicaran que hubiese estado involucrado en el crimen.



Ficha técnica: Perdida (Gone girl, ee.uu. /2014) / Dirección: David Fincher / Guion: Gillian Flynn, basado en su novela / Fotografía: Jeff Cronenweth / Música: Trent Reznor y Atticus Ross / Edición: Kirk Baxter / Diseño de producción: Donald Graham Burt /Elenco: Ben Affleck, Rosamund Pike, Neil Patrick Harris, Tyler Perry, Carrie Coon, Kim Dickens, Patrick Fugit, David Clennon, Lisa Banes, Missi Pyle y Emily Ratajkowski /Distribuidora: Fox / Duración: 149 minutos / Calificación: apta para mayores de 16 años


*Reseña publicada en Revista El Acople:  http://www.elacople.com/wp/index.php/2014/10/16/perdida-culpable-o-inocente/

sábado, 11 de octubre de 2014

Fantástica Buenos Aires


"(...) La tarde se había ahondado en ayeres, 
los hombres compartieron un pasado ilusorio. 
Solo faltó una cosa: la vereda de enfrente. 
A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires: 
la juzgo tan eterna como el agua y como el aire". 
 "Fundación mítica de Buenos Aires"  - Jorge Luis Borges (1923)



El Palacio Barolo, aquel que se ubica en la diagonal Norte, en esa especie de pasillo
Palacio Barolo
mágico que tiene como altares la Plaza de Mayo con la Casa Rosada cada vez más rosada y el Obelisco del otro lado; atestiguó un tiempo oscuro en el que nadie hubiera pensado subirse boquiabierto a turistear y mirar con los ojos más grandes toda la ciudad. En ese tiempo la cúpula era algo más que la cuna de los sueños que los turistas arrojan al vacío de la ciudad que se les hace universo, como si tiraran piedritas para ver si rebotan. 
A pedido de Luis Barolo, un empresario textil; en un plan magistralmente secreto del arquitecto Mario Palanti que construyó un edificio gemelo en Montevideo, Uruguay al que llamó Palacio Salvo, se inauguró en 1923 y supo ser con borgeano fervor hasta 1935, el edificio más alto de Buenos Aires que sirvió como escaramuza para el refugio de la logia masona, o lo que restaba de ella. El resto de la masonería española, que secretamente hubiera luchado a la par de los criollos en Buenos Aires en contra del absolutismo español, había marchado a Europa, que en incontenible efervescencia veía pasar las hojas del calendario y con ellas las esperanzas de una paz duradera. 


Edificio Kavanagh
Con el devenir de los años, y la llegada de la Segunda Guerra Mundial, y hacia 1935 el Gran Maestre dio por finalizados los mítines, en los que se conjugaban charlas fervorosas de dudoso contenido filantrópico y rituales satánicos en el edificio que reproducía como en un calco el Infierno, el Cielo y el Purgatorio de Dante y sus coros angelicales plasmados en el Faro que no se encendería durante un tiempo. Cuando el plan de trasladar los restos de Alighieri al Palacio Barolo, como encumbramiento de sus rituales, se vio definitivamente frustrado decidieron abandonar el palacio y trasladar sus actividades hacia otro sector de la Ciudad.

En 1935 se alzaba sobre el cielo porteño el Kavanagh, en ese momento edificio más alto de Sudamérica. Construido por Rodolfo Cervini, tiene la estructura similar a la de un barco y una cruz que le colocara el Congreso Eucarístico Internacional. Por la cercanía al puerto era el inmueble perfecto para recibir a los soldados nazis que desde Alemania, a mediados de los 40 comenzaran a esconderse en el país. El edificio, que da al pasaje Corina Kavanagh, ideado para que la Sra. Mercedes Anchorena no pueda acceder a la Basílica del Santísimo Sacramento en venganza por no bendecir la boda con su hijo; hoy es una construcción de estilo racionalista compuesto de viviendas y oficinas que ya no esconden criminales de guerra. 


Fermín Bereterbide
El Barrio Parque Los Andes, que también sirviera de escondite pero para víctimas del holocausto judío, fue emplazado en el barrio de Chacarita con la idea de crear un barrio de casas colectivas. Fue mediante un concurso, en el que resultara vencedor el arquitecto Fermín Betererbide, que se seleccionó el proyecto que se inauguró años después en 1928. Betererbide fue encarcelado años más tarde por sus ideas políticas, expulsado de las Sociedad Central de Arquitectos y exonerado de su cargo en la Municipalidad. Aparentemente las ideas socialistas de bienestar común y la búsqueda de calidad de vida, para las facciones de la población más necesitadas, no resultaban un buen maridaje con los estándares elitistas de la arquitectura de la época. Arquitectura que combinaba lo funcional y austero de las casas, con la ubicación estratégica de miradores en edificios que sin tanto ornamento se emplazaban abrazando los rascacielos de la ciudad, como compitiendo para ver cuál tocaba el cielo más rápidamente. 

Buenos Aires deslumbra con los edificios que han visto a una abnegada lectora de Beauvoir, Silvina Bullrich, pasearse de la mano de algún amante furtivo con la mirada perdida en los orbes que la transportaban otra vez a París. Edificios que han sido abrigo de las Musas de los Cronopios en los 5 rincones favoritos de Cortázar. Edificios que el arte plasmó en sus paredes, en sus calles, en sus bares, en sus canciones y la política calló alguna vez. Edificios que son el símbolo de hombres y mujeres que caminaron el tiempo acompasadamente, vertiginosamente, al ritmo de la historia que al mirar las agujas ya pasó. Un tiempo que suena a jazz, a tango y a pianos que ensayan y dejan escapar su melodía por alguna ventana del Colón. 

Con edificaciones de más de veinte pisos y ventanas que reproducen en un abrir y cerrar de ojos el vértigo de una ciudad desnuda, los edificios de la Ciudad de Buenos Aires, a lo largo y a lo ancho de sus barrios tienen muchas historias para descubrir y, aunque la autora sin otro objeto más que el lúdico haya introducido también algunas inexistentes en el texto, existen maneras de ser testigo de los edificios que vieron grandes a algunos hombres. 

Horacio Coppola - Buenos Aires (1936) - Florida y Bartolomé Mitre

Open House Buenos Aires es una de ellas. Con más de 80 edificios y propuestas para recorrer la Ciudad en bicicleta o la de sumarse a un tour fotográfico.
Las opciones tradicionales del Open son entre otras, la Biblioteca Nacional (1962), el Museo de La Ciudad (1895) y el Teatro Colón (1908) que continúa en la línea del sueño parisino que despertó en la Manzana de Las Luces, también parte del circuito (1972). Vanguardistas se emplazan los edificios de “Cement Gardens” (2008) con sus jardines verticales diseñados en metal, “Escuela Ecos” (1995) como muestra de que es posible transformar el espacio adaptándose a la naturaleza y la “Casa Scout” (2014) al abrigo de la ciudad como muestras de las nuevas formas de hacer arquitectura; porque entre los objetivos de CoHabitar Urbano, Organización sin fines de lucro que organiza el evento, se destaca como principal, el de ampliar la mirada y las perspectivas de quienes transitamos la ciudad cotidianamente; en un intento por reivindicar el vínculo que tenemos con el medio en el que vivimos.


INFO: 

jueves, 9 de octubre de 2014

Begin Again: un soundtrack y una pareja bonita

Del director irlandés John Carney, esta vez con artillería pesada y desde Estados Unidos, llega a cartelera "Begin Again". Después de la inolvidable y multipremiada "Once", la historia que tiene por protagonistas a Mark Ruffalo y Keira Knightley, pareciera demostrar que Carney intenta obrar magia más de una vez.


"Soy un hombre sin vida, pero que ama a la música”. Kurt Cobain.

Si pensamos en la historia de una chica que recorre los pasillos crueles del desamor y conoce a un chico que abraza el fracaso, nada tiene de novedoso. Si en nuestra historia el chico consigue hacer que resurja aquello que ella pensaba dormido y consigue hacerla brillar como nadie más pudo hacerlo, tampoco lo es. Sin embargo el irlandés John Carney, esta vez desde Estados Unidos, volvió a probar cuando parecía improbable que pudiese lograrlo -después de la alquimia maravillosa que había obrado con Marketa Irglova y Glen Hansard en "Once"- que hay pequeñas historias de grandes personajes que pueden conmovernos desde la butaca.
Otra vez el relato tiene como protagonistas a un hombre y una mujer, que transitan la misma ciudad: Mark Ruffalo encarna a Dan, un productor musical de Nueva York que ha perdido el toque magistral que lo hiciera un hombre exitoso. Keira Knightley, es Gretta una chica dulce que está de visita en la ciudad acompañando a quien es su novio desde la secundaria y se ha convertido en una estrella de rock (Adam Levine). Una noche en la que los dos parecieran coincidir en infortunio, se encuentran en un bar, y lo bizarro, lo insólito y también lo esperanzador reina en el encuentro entre estos dos personajes que sin querer se ofrecerán todo cuando ya parecieran no tener más nada.


Así empieza este cuento de la niña herida por su príncipe azul y el galán maduro que pecó de inmadurez que llega al rescate. En este cuento no hay dragones, no hay espadas, no hay escaramuzas ni capas de terciopelo. El escudo más grande es la música, en cada corchea, en cada acorde que asciende in crescendo desde los primeros susurros adolescentes de la nena dulce que no quiere abandonar ni desde las canciones al amor que la vio crecer, hasta las melodías donde siente que está encontrando su verdadero yo y que es tiempo de soltarle la mano y dejarse ser. Ese "Let it be!" que algunos rezamos cotidianamente, cuando se nos acaban las respuestas; pareciera ser la propuesta de este veterano fracasado que olvidó la época en la que tenía el don de hablar a través de las voces ajenas.
La banda sonora acompaña a la chica simpática y al chico que la conoce, y hace de esta historia mínima una intensa que dibujará alguna sonrisa. Las canciones interpretadas por Knightley, con el color adolescente y tímido de su voz; las de un Levine hacedor de éxitos pop con lo imposible que se hace obviar la constante reminiscencia a las canciones de Maroon 5, Cee Lo Green que le pone soul y funk a la cuestión y algunos arreglos algo ochentosos de la Cessyl Orchestra hacen de la película una canción amena, agradable, que nos invita a reflexionar acerca del rol de la música en nuestras vidas.
La química lograda entre Ruffalo y Knightley aporta ese toque cálido que posibilita el distanciarnos de la típica película romántica pochoclera, porque por todo caso el relato tiene como eje central la música, que será la protagonista y que hará que los personajes principales vuelvan a su rol de estrellas y dejen de lado el papel secundario que asumieron en sus vidas.
Borges en "Otro poema de los dones" agradece por la música, que es una misteriosa forma del tiempo; "Begin Again" resulta una invitación para, en menos de dos horas, descubrirla.


Ficha técnica: ¿Puede una canción de amor salvar tu vida? (Begin Again, Estados Unidos, 2013; hablada en inglés) / Dirección: John Carney / Guion: John Carney / Fotografía:Yaron Orbach / Edición: Andrew Marcus / Música: Gregg Alexander / Elenco: Keira Knightley, Mark Ruffalo, Hailee Steinfeld, James Corden, Catherine Keener, Mos Def, Adam Levine, Cee Lo Green / Distribuidora: Energía Entusiasta / Duración: 104 minutos /Calificación: apta para mayores de 13 años.

Trailer oficial:

Reseña publicada en "El Acople": http://www.elacople.com/wp/index.php/2014/10/09/begin-again-un-soundtrack-y-una-pareja-bonita/

jueves, 2 de octubre de 2014

Meditaciones bancarias

En el universo bancario todo se torna una complicación que conduce al desencanto.

Por la mañana el paisaje típico de la postal bancaria se nutre de vidrios azules, viejos que son ignorados, la TV sintonizada en el noticiero más amarillista y una fila de empleados que olvidaron dónde dejaron olvidada la creatividad.

Los sistemas informáticos, como en la Matrix vencen al hombre, y es más fácil descifrar el código del disco de Festos que hallar la forma de ingresar al home banking.



Caricatura: http://carlosprieto.net/index.php/category/caricaturas/page/9/


En el sistema bancario lo comprensible se torna metafísico y los números como por arte de magia no existen cuando habían cobrado vida en los bolsillos de los otros.


jueves, 18 de septiembre de 2014

Si abres los ojos, al ver verás

En San Telmo, al abrigo de una Buenos Aires que quiere dejar de ser entre cúpulas que se alzan alejándose de los rascacielos modernosos, es la medianoche de un sábado, cuando algunos ciudadanos del mundo ascienden a la terraza para ver. Al Ver Verás: una experiencia audiovisual  que abre la puerta al asombro cotidiano.



El mundo no se ha hecho para que pensemos en él
(pensar es estar enfermo de los ojos),
sino para que lo miremos y estemos de acuerdo...
Fernando Pessoa

Imagine un barrio de Buenos Aires donde las calles son callecitas con gusto a arrabal y olor a páginas amarillas de libros viejos.

Imagine ahora una casa de esas que parecen salidas de cuento con cuadros maravillosos pendiendo en cada pared, sillones mullidos, alfombras de colores, escaleras y ventanas; ventanas por doquier que invitan a mirarse.

Imagine ahora que lo inundan los aromas; se huele un guiso de abuela pero con algo más de sofisticación. El olor del cardamomo ayuda, y de repente la abuela del guiso se torna gourmet.

Chez Praliné, la casa de Alice, abre así sus puertas (es un restó de la camada del concepto a puertas cerradas) a esta experiencia multisensorial, que nació en el año 2007 a partir del encuentro y la experimentación entre las disciplinas que cada uno de los artistas que la integran desarrolla: así Martina Fraguela (arte visual), Maxi Di Monte (percusión y guitarra), Leticia Fraguela (performance), Diego Gentile (cuerdas y teclado) y Daniel Selén (composición visual y voz) crearon "Al Ver Verás".

PH: Leticia Fraguela


Al principio la intervención del paisaje urbano era espontánea; una especie de juego desde el balcón de la casa o en balcones amigos, itinerando por terrazas hasta que empezaron, en la búsqueda y la construcción de un diálogo entre la imagen y la música a ir conquistando espacios urbanos. Fue luego de varios años de explorar, jugar y componer, cuando los invitaron a realizar una puesta en "El Cruce de las Artes": un túnel subterráneo que cruza la Avenida Libertador, concretando la idea de interactuar con el espacio urbano público.

Continuaron después realizando presentaciones en espacios de arte y paisajes de la ciudad, dotando al proyecto de elementos variopintos, repertorios variados y nuevos formatos de exhibición, vinculándose con otros artistas que fueron nutriéndolos en el intercambio que no tardaría en rendir sus frutos: en el año 2009 participaron en Bolivia, en el "Festival Internacional de Intervenciones Urbanas de La Paz" y en el año 2011 y 2012 en la "Noche de los Museos" de la Ciudad de Buenos Aires, y a fines del mismo año en un pinar de la Reserva Natural de Concordia en Entre Ríos.

Las ideas surgen en momentos y lugares diversos, y es el estudio el lugar que eligen para probar, explorar y componer las puestas que después regalan al público en un intento acaso de reivindicación gestáltico: la "Teoría de la Gestalt" o "Teoría de la Percepción", describe minuciosamente las leyes y procesos mediante los cuales la mente humana al percibir sensorialmente un fenómeno, configura la información recibida y la resignifica asimilándola a la realidad.

PH: Leticia Fraguela


En un mundo donde la rutina es compartida desde las redes sociales y la percepción de nuestro universo es pseudo impuesta por los medios masivos de comunicación, donde lo difícil es distinguirse y conservar esa mirada que hace seres únicos por encima de la pantalla del celular; "Al Ver Verás" resulta una propuesta desafiante.

Desafía desde la terraza, cuando los sonidos lo envuelven todo y las imágenes se proyectan, sobre la ventana de un edificio cualquiera, mientras algún amante vecino tal vez decidió dejar los platos enfriarse sobre la mesa y pasó al dormitorio. 

Desafía cuando ballerinas empuñan sus puntas sobre un balcón y la mar tan inmensa como en las canciones de Charles Trenet inunda cada rincón, cada ventana del edificio en el que lo cotidiano como cada jornada reverdece con los moradores que lo habitan.

Interpela cuando los voyeuristas de turno, se dan cita en la terraza como Argo el gigante de los cien ojos, para identificarse en cada escenario posible. Allí donde ahora hay ciervos, las hojas reverdecen a la velocidad de la música, los engranajes del sistema afloran y las estaciones cambian más rápido que de costumbre, había antes una pared ignota que no hablaba.

Si se abren bien los ojos y se deja a la música transportar los prejuicios a otra parte, al ver verá, rindiéndose a merced de la curiosidad que lo encumbra hasta la cima del asombro.


Dónde y cuándo:
* Noviembre: sábados 8 y 22 de Noviembre a las 22.00 hs.
* Diciembre: sábados 6 y 20 de Diciembre a las 22.00hs.

* Resto Bar Chez Praliné - San Telmo: www.facebook.com/RestoBarChezPraline?fref=ts
* Reservas: www.facebook.com/al.v.veras - avvreservas@gmail.com
* Spot: https://www.youtube.com/watch?v=UbiKxudg7mo&feature=youtu.be



martes, 5 de agosto de 2014

Meditaciones balconianas

balcones 1
                      "Balcones 1" - Juanjo Tellols, España: Dibujo (plumilla)
Detrás de cada balcón observable hay una historia escondida cuyos puntos suspensivos pueden completarse de acuerdo a la cantidad de veces y situaciones en las que se ha podido observar. Así, la historia porcentualmente más certera, será aquella cuyo balcón haya podido observarse en días de tormenta, noches de cuarto menguante y tardes de sol. 


Aquellos balcones cuyas persianas permanecen cerradas hasta pasado el mediodía en días de semana, pertenecen a turistas taciturnos, amantes extranjeros y artistas foráneos. 

Las hamacas paraguayas delatan aventureros y expedicionarios frustrados, adoradores en la infancia de Tarzán y enamorados de la siesta. Recuerde el lector y remarco, que siempre es una buena ocasión para dormir la siesta. 
Aquellos de los que penden bicicletas de un hilo, en cambio, acusan dueños que de pequeños soñaban con ser equilibristas. 

Los balcones fetichistas atesoran cactus de diversos tamaños, cazadores de sueños coloridos, mandalas de fino trazo, bonsais y mesas color mondrian.

Aquellos balcones cuyos dueños mantienen vedados y cercados con rejas, desiertos de flores y ausentes de pájaros visitantes (aun de las palomas) llevan una vida monótona: una sucesión de días unos iguales a otros, desempeñando una profesión aburrida como contador o un trabajo hermético.  Existe un 93.124% de posibilidades de que un balcón insignificante pertenezca a un analista de sistemas. 

Los balcones de estilo imitan en sus columnas los estilos dórico y jónico y ostentan gárgolas que de noche se comen los mosquitos y ahuyentan vampiros errantes.

Por las injusticias del mundo, la ley del karma o acaso el fingido azar capitalista la mayoría de los balcones de estilo francés pertenecen a ciudadanos del globo que nunca han oído hablar de Edith Piaf, Jacques Brel ni de Georges Brassens; y a personas para las que Verlaine es el nombre de un queso que se unta sobre una tostada. 


domingo, 3 de agosto de 2014

La historia cualquiera

Como parte del “Primer Encuentro de Teatro Chileno Emergente” brindado en el Centro Cultural de la Embajada de Chile, el director chileno Nibaldo Maturana presentó a fines del mes pasado, “La historia Cualquiera": una adaptación de la obra "La Pequeña Historia de Chile” de Marco Antonio de la Parra. 


"(...) y digamos que Napoleón fue el que batió a los españoles, confesémoslo sin pudor de una buena vez por todas, y digamos también que la revolución francesa fue gestada por Francisco Bilbao, y que Berlín es la capital de la décima región, y que Tokio es zona franca ex-Arica... Portales, fue compadre de Diderot y de Voltaire... ¡terminemos con nuestros complejos!, ¡saqueemos las enciclopedias!. Nietzsche es profesor de alemán en Osorno, Balzac publica en zig-zag, Miguel Ángel pinta el techo de la iglesia de recoleta, Johann Sebastian Bach fue el fundador de las semanas musicales de Frutillar que, a partir de hoy, se llamará Salzburgo. ¡Es un cambio de mentalidad!, ¡es un cambio de actitud!, ¡radical!, ¡completo!, ¡no hablemos más de tercer mundo!, ¡no hablemos más de subdesarrollo!, digamos que Antofagasta es San Francisco y que Iquique es Chicago y los Ángeles los Ángeles. Basta de lamentaciones, eso es, nos hemos lamentado demasiado... nos ha hecho un terrible daño esta mirada de autocompasión... ¡se acabó la queja!, ¿no me oyen?, ¡piénsenlo! (...)" [La Pequeña Historia de Chile - Marco Antonio de la Parra].

Un espacio desdibujado que bien podría ser un aula. Profesores que cansados no saben bien ya lo que hacen, pero intentan llevar adelante la clase de historia. Los alumnos se han ido, y lo único que permanece en el aula son las estructuras arcaicas de lo que los docentes creen que es la educación. Tal vez lo único que les queda ya, son los vestigios de los sueños y pesadillas que compartirán en escena, en esa especie de oniria que reina en la sala; que al devolverlos a la realidad les dejará el sabor amargo a las tizas y al pizarrón en blanco. 
Nibaldo Maturana, director además de "Ruleta Rosa" presentaba así en clave de farsátira: "La historia Cualquiera" una adaptación de "La pequeña historia de Chile", de Marco Antonio de la Parra, un psiquiatra, escritor y dramaturgo chileno que escribió la obra en 1994; en una crítica encarnizada de la crisis que la educación pública padecía en Chile. 
"La pequeña historia de Chile" es transmutable a la vasta historia de América Latina; no es casual que la puesta sea en una de las salas que ha dispuesto el Centro Cultural de la Embajada Chilena en Buenos Aires: que hay algo que está cambiando en las escuelas y debe trascender, no es algo que se restrinja al hermano pueblo chileno. 
Como la alegoría de las cavernas, los tres docentes desde el guión, intentarán figurarse la imagen de una Nación: ¿Cuáles son los preceptos que constituyen una nación? ¿Cuál es su rol como maestros en esa constitución? La Nación nace de la boda del Estado y la Educación. Se casan, copulan sobre el territorio nacional y engendran al Mercado. El Mercado corromperá a los educadores con mejores sueldos y su mano invisible destruirá por completo a la educación. La escuela propuesta como un centro de lavaje de cerebros, al mejor estilo del setentoso muro de Pink Floyd, alberga a los educadores cuya función es servir a las trasnacionales. 



La pregunta por el mapa es recurrente. Si la identidad de la nación carece de un eje, si la brújula no apunta al norte, si entre millones en el mundo los niños de la nación desde las aulas no pueden identificarse con su territorio, si se les encomienda amar una historia que no es la propia, ¿dónde quedará la historia?: ¿es su único lugar en los anaqueles de una biblioteca, al lado de los libros de Teatro, de Medicina? ¿Es su función el ser atravesada por otras instituciones, como la Iglesia o el ejército? 

El puntero de los maestros se enarbola como un arma. Los actores que le dan vida (Javier Asaro, María José de la Cruz y Karen Utrera) desde el ridículo sostienen con entereza los interrogantes que nos regala Maturana desde el comienzo, y que siguieron flotando en la sala aún cuando el público abandonó sus asientos: Si se ha perdido el sentido de la historia ¿Cualquiera puede volver a escribirla?, ¿Cualquiera puede escribir de nuevo el curso de la historia?, ¿De alguna historia, de una historia cualquiera? 

FICHA TÉCNICA:
Elenco:
Javier Asaro.
María José de la Cruz.
Karen Utrera.
Dirección:
Nibaldo Maturana.


Nota: El Centro Cultural de la Embajada de Chile en Argentina cuenta con un abanico de propuestas culturales diversas abiertas a la comunidad, de carácter libre y gratuito. Puede consultarse en:
http://es-es.facebook.com/pages/Centro-Cultural-de-la-Embajada-de-Chile-en-Argentina/1414972732070265