miércoles, 18 de abril de 2012

Bésame mucho

¿Es el amor romántico un invento de Hollywood? ¿Existe en verdad éso que algunos pensamos alguna vez como el amor ideal?, y en tal caso si existe; ¿es ese amor ideal lo que en realidad ocultan nuestros más recónditos deseos?...
Seguramente el amor romántico (aunque con cierta tristeza lo reconozco) sea un invento...pero por supuesto no por éso el amor romántico sea menos real, porque existe en tanto y en cuanto una parte nuestra; con añoranza y estima infantil, algo cursi, algo naiff tal vez; sigue imaginando que como reza la canción "Somewhere there´s a someone for everyone".
Los encuentros ingeniosos, los "chico rico encuentra a chica pobre"; los boleros desenfadados de amores en los que los besos equivalen a mil campanas parecieran estar en extinción. Es por éso que no debiera llamar la atención que con la liquidez y la estrechez de las relaciones virtuales donde el "face to face" se reemplaza por el "hablamos por face"; los románticos de la vieja ultranza que hemos crecido por las décadas de las décadas, amén! viendo a "Glenn Ford" cacheteando a "Gilda"; a "Meg Ryan" y "Tom Hanks" escuchándose por radio y mandándose mails, no entendamos la cotidianeidad de una "Lucy" que no encuentra a su "Ricky Ricardo". 
Si el amor real fuese como el que nos inventamos; la realidad es que tal vez debiéramos enamorarnos unas 345 veces al año. Difícilmente sea sostenible un idilio constante; un mar de millones de fuegos artificiales diarios, donde todo nos sorprende. Cómo sostener en el tiempo el romance; cómo hacer de lo cotidiano una lucha contra la cotidianeidad; cómo encontrar a quien parafraseando a García Marquez "se case con nosotros si no comemos berenjenas" y lo sostenga los 365 días del año a nuestro lado sin estallar algún día y finalmente obligarnos a comernos el vegetal. 
Por otro lado, no hay sino desventuras, en las historias de pasión de la literatura: siempre hay un balcón en medio de los Romeos y las Julietas; siempre se está la espera, abundan los kilómetros de bufanda que parecieran nunca terminar, la muerte le gana prontamente a la vida, la angustia, los viajes, el fin, porque el no alcanzar al ser amado ideal es lo que más se asemeja a la muerte de nuestros deseos.
Pero entonces; ¿cuál es la forma que adopta el amor romántico hoy? Como diría el excelentísimo Alejandro Dolina; uno no ama a la persona de sus afectos a sabiendas de que es para toda la vida. El: "para siempre", el: "eternamente" es una cuestión de elegancia al escribir; porque sería por demás de mal gusto decirle al ser amado "te amaré hasta que me aburra". Personalmente me gusta pensar que, si bien hay cierto indeterminismo (porque se puede ser (se debe) artífice del propio destino); y la rutina hace que esa persona que inicialmente nos interpela, nos sacude, nos invita a ser mejores, a superarnos, nos gusta; pierda la magia del primer instante; por otro lado, el amor real, ése que se aleja de las películas; porque los besos no saben siempre a caramelo, ni las risas suenan como música; aunque a veces pierda la fuerza, es un acompañar constante. Es un largo y arduo camino de trabajo, de concesiones, es un amor más terrenal, más sano a veces, más dañino otras; pero es el amor en fin. Los colores, las luces, las canciones, un compartir; pueden embellecerlo más, y recordarnos de a ratos, lo que nos hace sentir como niños y lo que se siente cuando las mariposas eligen para dormir la panza.

lunes, 9 de abril de 2012

Abril 2


A 30 años de una de las heridas más profundas de nuestro pueblo; es difícil no caer en el mero análisis histórico de los hechos. Es difícil no caer en la trampa de los academicismos; es difícil no preguntarnos por los términos de soberanía, por las motivaciones políticas; por las causas, las consecuencias. Es arduo tratar de ignorar las cifras, de no mirar las estadísticas. Es difícil, no imposible; por éso trataré de hacerlo. Trataré de dejar en claro que no había nada más que intereses nefastos en la cabeza de aquellos que se propusieron un día enviar a la muerte a miles de jóvenes que se embanderaban con distintos colores, pero que tenían el mismo fatídico destino; lo que sea que les haya nublado la vista, en esta historia de piratas que se lanzan a la conquista de islas en apariencia de ensueño desde siempre lejanas, no alcanzará para justificar tamaña desgracia.
"Las Malvinas", "The Falklands" son en esencia lo mismo. Son el grito de una tierra que necesita oirse. Que necesita olvidar tantos fríos que ni con el calor de mil goles pudieron ser acallados. Que necesita calmar el llanto de aquellos pocos que debieron llenar las botas en nombre de unos cuantos; pero por sobre todas las cosas, necesita que no se olvide para sanar.

"La guerra y la paz"

Suspiras; y el hondo pesar de
tu alma reposa
/y la lombriz, que la cabeza
bajo la tierra esconde
admira el verdor de un trébol, que
aún vive.
¿Tiene cuatro hojas?
no lo sé
pero si sé que aún respira la sangre,
de una multitud joven,
que aún espera.
La bandera blanca que no se ve,
/y las piedras que atormentan
el camino
ahogan cada grito que
el eco escondido
/expande
en cada rincón de la tierra,
en el oscuro,
en el profundo
en el lejano.
Y el joven suspira;
/y el joven llora,
y el joven anhela
/y las balas a un solo
pie de distancia,
/no se hacen esperar;
y los pétalos mueren
Y los sueños
también.


sábado, 24 de marzo de 2012

Quiero nunca tener que tenerte

La histeria (del francés hystérie, y éste del griego ὑστέρα, «útero») es una afección psicológica que pertenece al grupo de las neurosis y que padece el uno por ciento de la población mundial . Desde tiempos inmemoriales, es asociada a la mujer como el principal de los estandartes; porque desde la etimología del término es presentada como una enfermedad del útero; y entonces por ende, una patología privativa de la mujer con tratamientos tan diversos como el matrimonio o los electroshoks. 

Pero, ¿es en la batalla de los sexos la histeria un estigma femenino? En la sociedad actual, donde mujeres y hombres intentan llevar los mismos pantalones puestos; cargando con las mismas obligaciones, responsabilidades (tal vez el mal llamado "sexo débil" cargue un poco más) y derechos (en una inverosímil igualdad, esta vez discrepo y digo que son menos), la encarnación de la angustia contenida encuentra su manifestación en la histeria que se hace paso, por entre las relaciones de poder. Los vínculos afectivos establecidos, tornados en baumanianos, por su liquidez, su falta de compromiso, y devenidos en estrictas relaciones de poder, donde la dinámica de la competencia capitalista pareciera haber arribado al campo de la seducción; la histeria se presenta como una respuesta intelectual a una posible amenaza. Entonces, y seré insistente: ¿es la histeria teniendo en cuenta el avance de las mujeres en el ámbito laboral, social, económico, político; teniendo en cuenta que poco a poco estamos abarcando todos los flancos; una respuesta únicamente femenina?. Si es el reemplazo de lo simbólico frente a una posible amenaza, claramente el mundo masculino es quien más ha comenzado a hacer uso indiscriminado de la histeria como arma secreta, aunque muchas veces se torne indisimulada. 
La histeria es el "deseo de una falta". Deseo no tener éso que quisiera tener. Es la ambigüedad caminante en una sociedad en la que pareciera ser una obligación el tenerlo todo; en un mundo donde parafraseando a Don Eduardo Galeano: "(...) Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen (...)" 
La histeria nos acerca a una atávica humanidad, donde con el garrote debajo del brazo, escapamos a los más modernos sortilegios que prometen en millones de colores, sabores, sonidos, imágenes, y precios, sobre todo precios; llenar esa falta sin tal vez siquiera haber interpretado nuestra muda necesidad. Nos ayuda a aferrarnos a ella. Queremos la falta, porque en el deseo de alcanzar aquello que no tenemos ni sabemos si algún día llegaremos a tener, nos sabemos vivos. En el transcurrir del calendario, tendemos con alegría masoquista, y ahora añado existencial; a esperar nunca alcanzar lo que queremos. Que la carrera por el objeto de su deseo se extienda por siempre, éso es lo que busca el histérico, nunca saciar ese deseo, en la esperanza tal vez de mantenerse y sentirse vivo, y seguir nadando en los mares de un barro existencial. La histeria es la continuación de la incomplitud, es el reconocimiento de que no hay nada previsible, donde en la búsqueda está la satisfacción de que el camino no ha sido marcado...No se entonces hasta qué punto, más allá de la angustia, más allá del sufrimiento y la frustración; la histeria no sería el antídoto ideal contra el aburrimiento de una sociedad sistémica que gira en torno a la comodidad de lo que ya está preestablecido, envasado de antemano; la resistencia contra la tendencia a la posesión de un otro como si fuese parte de mi propiedad privada, la soga que nos colgamos del cuello para evadir alcanzar lo que deseamos profundamente por el simple hecho de divertirnos mientras seguimos buscando...

FRAGMENTO DE "LOLITA" DE NABOKOV: (estandarte de la histeria existencial por excelencia)
"(...) Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta. Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.(...)"

lunes, 12 de marzo de 2012

Celebración de la angustia


La angustia desarrollada ampliamente por la teoría Lacaniana, y otro tanto (por nunca dejar de darme licencia pro inexactitudes) por el psicoanálisis freudiano; se define como la ausencia de toda posibilidad simbólica de expresión. Cuando no hay palabras que puedan representar lo que el cuerpo siente, lo que la sinrazón ordena; la angustia se apersona diligentemente y llena ese vacío. La angustia es todo ese mientras tanto, es el famoso revolotear de mariposas en la panza, esas palpitaciones fuertes, esa respiración descontrolada. Es todo eso que sentimos cuando nos cuestionamos el ¿"Si todo fuese, Si todo estuviera más cerca"?.
El deseo de una otredad, nos da motivos para seguir viviendo; y aunque tal vez los boleros nos cuenten algo distinto: "(..) Angustia de no tenerte aquí (...) la angustia llenó mi corazón hasta morir (...)"; la angustia es lo que la aspirina a la fiebre. Es el precio que debemos pagar por esperar obtener aquello que no tenemos. Es la esperanza acallada; porque no se expresa; porque no hay frases, ni canciones, ni poemas, ni mil boleros suficientes que la calmen; no hay metáforas ni olvido. La angustia nos socorre del olvido, del oprobio del mundo, nos da esperanzas y cuando todo pareciera haberse perdido nos sumerge en un profundo no sé qué. 
La pregunta que cabe hacernos entonces es: ¿por qué entonces la sociedad pareciera empecinarse en mostrarnos el costado negativo de la angustia? Desde un primer momento primitivo, la angustia supo emerger de entre nuestros dioses y monstruos para hacer de la vida algo más que un intento de supervivencia rutinaria y animal. Nos abrió un camino de posibilidades; porque cuando no hay protocolos válidos en los senderos sin reglas del sentir; se abre paso a la duda y se vislumbra una esperanza. Cuando no hay ruidos, cuando nada molesta y el silencio nos inunda, tenemos un tiempo para creer que todo puede mejorar; aunque de momento tal vez a veces pareciera que no. La anomia es algo que asusta hasta el más valiente; y sobre todo a aquellos que un día negro se propusieron disponer las cosas para cierto lado sin posibilidad de cambio.
Deberíamos entonces celebrar la angustia, y hasta de ser posible disfrutarla. "Mamar la savia de la vida" como Thoreau, abrazar las pinceladas de un Van Gogh ya sin orejas; y solazarnos una mañana cualquiera ante las puertas de un gran signo de interrogación que no exige una pronta respuesta. Se abre camino en el meanwhile de un día, donde lo único que resta es esperar.
El mundo sin angustia, sería una paradójica utopía que al reflejarse en un espejo nos mostraría las más distópicas realidades: es el mapamundi de nuestras creaciones, la brújula sin dirección que nos guía en un camino donde las distancias ya parecen haber sido señaladas.
¿Qué sería de Orfeo sin Eurídice, qué sería de Giovanna si no esperara a Antonio?, de seguro morirían todos los girasoles. No sólo los de Rusia; los de más acá también; como hubiese muerto de tristeza Penélope si la angustia; esa nostos constante no la hubiese acompañado a lo largo de los kilómetros de bufanda a la espera de Ulises.

viernes, 9 de marzo de 2012

Invisibles que se ven

Con 203 millones de resultados en la búsqueda de Google, Invisible Children se ha convertido en una organización que está dando que hablar alrededor del mundo con el objetivo de derrocar a uno de los criminales más buscados, acreedor actualmente del número 1 en el top ten de Forbes; que decidió un día darle un toque a lo Tarantino a su editorial. Joseph Kony, al mando de la LRA (Lord Resistance Army) desde hace 26 años, se ha hecho acreedor del secuestro de más de 30.000 niños ugandeses, quienes son forzados a cometer parricidio, a convertirse en niños soldados, y a ejercer la prostitución. 
La masividad que cobró el proyecto sólo puede explicarse, además del trabajo impecable de marketing de quien ideara el proyecto Jason Russell, a un video documental que fue publicado en Youtube y alcanzó ya más de 56 millones de visitas. 
Es dicotómica la sensación que me brindó el ver el video; porque desde un principio se siente como si fuese parte de una gran campaña de mercadeo por internet. Es como si en lugar de verse una campaña acérrima contra Kony; además hubiese algún otro mensaje subliminal que uno no llega a terminar de comprender. Contra toda incredulidad, hay que luchar sin embargo con la gran variedad de clichés y golpes bajos que utiliza Russell, que contra todo intento de darle un marco de la importancia que tal vez mereciera un tema tan delicado; musicaliza el video que se torna motivador in crescendo; mientras pasan imágenes de niños ugandeses abrazados, corriendo, llorando como si fuese una de esas propagandas de telefonía del día de las madres que te hacen llorar eternamente; incluye conversaciones que son obviamente monologadas y guionadas con su hijo pequeño; y jóvenes con carteles agitados al estilo "We´re the world, we´re the children" de épocas de antaño...

Todo es peculiar, y sino inverosímil al menos extraño. Las estrellas de Hollywood que se ven involucradas con la causa; los senadores estadounidenses, que al ver la cantidad de gente que seguía el caso por internet cobraron repentino interés; todos parecen haberse complotados para darle entidad a un proyecto que tiene como lema "make him famous" (hazlo famoso). 
Para completar la cuota de duda, hay tres pasos finales a cumplir si uno quiere involucrarse activamente con la causa; entre las cuales se encuentra la compra de un "kit" con accesorios con la cara del sujeto para empapelar las calles; y la participación económica mediante la donación de dinero a la organización que han denominado TRI y es la que soporta al proyecto.
La idea del proyecto; que tiene una fecha de caducidad (es el tiempo que se le daría a la justicia para apresarlo) de hasta el 31/12/2012; es de todas formas muy motivadora, ya que utiliza el potencial de Internet, y es una muestra de cómo la tecnología y sus aplicaciones podrían llevarnos a modificar los paradigmas existentes. El leit motiv del proyecto es el de hacer conocer a Kony como si fuese una celebridad; pero por supuesto en el mal sentido del término. Hacerlo conocido, que cada habitante del planeta conozca su rostro, para encontrarlo, poder apresarlo y cambiar el curso de la historia. 
Es al menos llamativo además; que hayan reparado en Africa el eterno continente olvidado; y que EEUU haya enviado asesores de su ejército para brindar apoyo a las poblaciones que se ven sometidas a la tiranía de Kony. Me pregunto cómo puede ser posible que un individuo de esa calaña aún no haya podido ser encontrado por ninguna de las fuerzas concernientes a la causa; ni la ONU, ni el Tribunal de La Haya, ni los ejércitos de paz; ni la Interpol. Me pregunto si es factible pensar que alguien va a estar buscándolo cuando hay miles de terroristas y asesinos creadores de los más terribles holocaustos; como los de Serbia y Montenegro que continúan libres; ¿de verdad alcanzará con pegar afiches en las calles?.
Mientras sostenía esta visión desesperanzadora; apareció en el video, para reivindicar la causa que a esa altura de la cinta ya me costaba sostener; Luis Moreno Ocampo: Fiscal jefe de la Corte Penal Internacional; y expresó aunque en términos bastantes simplistas y hasta coloquiales que ve a "Kony2012" como una posibilidad certera que hará que puedan atraparlo y poder hacer justicia. La credibilidad que le brindó Ocampo al proyecto; hará que seguramente deba verme involucrada. 
Habría que considerar entonces; descartando el tema económico y la venta de merchandising que se está haciendo en nombre de los Niños Invisibles; que será también una muestra de que el mundo debería utilizar Internet como portavoz de los pueblos. Que tal vez sí después de todo; con esta herramienta se puedan sentar las bases para el despertar de las conciencias que posibilite el cambio; y que las conciencias puedan volverse carne. Habrá que creer entonces; y bregar; para que aquellos que se encuentran sufriendo en todas las partes del globo; encuentren eco en otras voces que los representen y que puedan liberarlos.

Links:
http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-104185-2008-05-15.html 
http://www.lanacion.com.ar/1455237-el-video-para-capturar-a-un-criminal-que-se-viralizo-en-la-red

Documental:
https://www.youtube.com/watch?v=Y4MnpzG5Sqc

jueves, 8 de marzo de 2012

Dulce esclavitud


Una de las aberrantes contradicciones de hoy día, que va disparándose hoy día exponencialmente hasta el infinito; es la dialéctica amo-esclavo del sistema bancario y los ciudadanos que se ven en la obligación de, al ser "bancarizados", verse abusados en el sentido más literal de la palabra, entronizando así a la institución madre del sistema capitalista actual por excelencia.
Como mencionara Paulo Freire, en su: "Pedagogía del Oprimido": "En la concepción bancaria, el sujeto de la educación es el educador el cual conduce al educando en la memorización mecánica de los contenidos. Los educandos son así una suerte de "recipientes" en los que se "deposita" el saber (...) El educador no se comunica sino que realiza depósitos que los discípulos aceptan dócilmente. El único margen de acción posible para los estudiantes es el de archivar los conocimientos" (...); así a aquellos que no son dueños del conocimiento que develaría al fraudulento sistema, se los desplaza y margina apresándolos como fruto de su propia necesidad.
Aquellos entonces que se vieron bancarizados, por el motivo que fuese (sea porque le efectuaron la apertura de una cuenta sueldo, o porque solicitaron un préstamo o producto bancario, etc) serán siempre aquellos que ignoren las herramientas para escapar de la red que los sofoca a la que en algún momento debieron recurrir. 
Al servicio de la exclusión, la tecnología se posiciona a los pies del sistema; obligando a ciudadanos que comúnmente no tienen aptitudes o conocimientos informáticos o tecnológicos, a endeudarse. Es así como en bancos públicos donde el caudal de clientes son proporcionalmente mayores en lo que respecta a planes sociales, beneficios como jubilaciones y pensiones; es decir entidades bancarias que desde su concepción debieran constituirse como al menos más solidarias que aquellas entidades de carácter privado que se especializan en la comercialización pujante, directa y agresiva de productos pasivos como tarjetas y préstamos que sirven de garras para quienes inmersos en la sociedad de consumo son tentados a consumir más de lo que podrían costear.

Un ejemplo, es el Banco de la Ciudad de Buenos Aires; entidad con trayectoria en el ámbito de la bancarización de aquellos que perciben planes sociales, jubilaciones, pensiones, y otros tantos beneficios de índole social; que ¿paradójicamente? ha recibido una distinción de la Universidad en Harvard y es motivo de estudios por su nivel de crecimiento ganancial en 4 años. Lo que no mencionan en el estudio, y sólo porque a quienes lo han premiado les sirve de ejemplo para seguir acrecentando el capital sin importar cómo, es que han relegado a aquellos quienes debieran ser la motivación de empuje y desarrollo del Banco, que se maneja actualmente como si en lugar de ser funcional a la administración de los recursos de la Ciudad, fuese funcional a los intereses del crecimiento de las alcancías personales de quienes lo dirigen. 
El banco no ha implementado beneficios para los clientes; por el contrario somete a jubilados, trabajadores, y beneficiarios sociales a cajeros automáticos; terminales de autoconsulta, homebanking (como si aquellos que deben acceder a un beneficio para subsistir pudiesen contar con el acceso a la web y a equipos informáticos) y un centenar de claves, colas, teléfonos que suenan pero nunca se atienden y burocracia multiplicada por doquier en todos los niveles. Como si fuera poco, (y no se sabe hasta qué puntos la automatización en el pago de servicios y en la gestión de operaciones no pareciera remitirse a una futura falta de liquidez que permitiría aumentar las posibilidades de fraude a niveles insospechados) se ha desplazado a los trabajadores bancarios de las líneas de caja; obteniendo así en primer lugar una mayor acumulación de capital por el ahorro de mano de obra; y se permite el sustento de la dialéctica que tiene presos a quienes desconocen el funcionamiento; y por ende, suscitan un mayor crecimiento aún del capital obtenido por los niveles de endeudamiento alcanzados.
Si el sistema ya se les presentaba distante; ahora los aliena, porque la posibilidad de que tal vez un ser humano los atendiera personalizadamente y les compartiera algunos de los conocimientos que desde las concepciones iniciales del propio sistema les fueron negados; desaparece ensanchando la brecha, dejándolos sin posibilidades de hacer uso de sus derechos que no son reconocidos a veces ni por ellos mismos; viéndose ante la única posibilidad de agachar la cabeza y seguir obedeciendo cual esclavo que nunca alcanzará la tan ansiada liberación.
Por otro lado, mientras se les niega las herramientas para una defensa de los derechos e intereses a los clientes de clase media, ni que hablar de aquellos de clase baja a quienes el Gobierno de la Ciudad bancarizó; a quienes son poseedores de cualidades asequibles para el banco; empresarios, capitalistas de ganancias de dudoso origen y futuros inversores de largo plazo, se los recibe en boutiques similares a las de un shopping donde pasan por la vidriera un centenar de millares que el resto nunca en su vida verá.
El Banco en complicidad explícita con el Estado; entonces incrementa sus ganancias en base a los excluidos del sistema, para beneficiar a aquellos que ya están en el edén de la comodidad financiera; habrá que preguntarse entonces hasta cuándo podrán los clientes sustentarlo en el tiempo; antes de que las conciencias atadas se liberen y finalmente rompan el circuito esclavista al que se ven sometidos. 

lunes, 5 de marzo de 2012

Silencio en la sala

Vivimos en tiempos en los que el silencio nos ha sido brutalmente arrancado. Suena paradójico, pero nos han hecho callar al silencio. Le quitaron toda la magia, le arrancaron el suspenso, le agitaron la calma, y lo llenaron de ruidos que en definitiva dicen mucho menos de lo que antes podíamos habernos imaginado. Ruidos; digo bien; porque un conjunto de voces altisonantes no llenan, no!. Ni con las más impactantes imágenes pudieron completar la dosis de aquello inesperado que esperábamos; porque todo es improvisado y no hay nada que lo pueda reemplazar.
"El Artista" la recientemente ganadora del premio Oscar a la Mejor Película, entre otros premios de los que se hizo acreedora; es un invaluable ejemplo de cómo muchas veces sin decir nada se puede llegar a decirlo todo, o al menos, demasiado.
La película, del francés Michel Hazanavicius, es un llamado a la sorpresa; es una posibilidad de sentarse frente a la pantalla creyendo que ya todo había sido inventado, entre tantos efectos especiales, dobles de riesgo, actrices voluptuosamente inflamadas y clichés por doquier y olvidarse por un largo rato de nuestro alrededor. Es un paseo sencillo en blanco y negro a un mundo que parecía habernos mostrado ya todos sus colores, con personajes entrañables que se hacen adorar desde que comienza la película.
La actuación de Jean Dujardin, merece mención aparte, ya que su personaje del actor de cine mudo que triunfa en el mundo del espectáculo enamora desde el primer segundo de película hasta el último. Sufrimos con él cuando ya no es exitoso, lloramos con él cuando pareciera haber perdido todo, nos reímos con él y su risa encantadora debajo del bigote. George Valentin, su personaje supera límites impensados cuando en la sala todos podemos sentir la historia, podemos abrazar la idea de que somos parte de ella, y por sobre todo podemos volver a disfrutar del silencio. En la sala, con el sonido únicamente de la música, las palabras se acomodan entre las butacas a nuestro lado: parecen tener un tiempo para descansar.

Trailer "The Artist":

https://www.youtube.com/watch?v=OK7pfLlsUQM